Se acabaron las paredes lisas y mates, que absorben la luz y no dan matices ni texturas, vuelven los esmaltes, las lacas, las pinturas con textura… todo vale para reflejar la luz, sacar partido a la textura y garantizar que la pared cobre su propio protagonismo.

La aplicación de modernos acabados en los acabados de nuestras paredes tiene como finalidad conseguir contrastes cromáticos, y al final el secreto de un buen color es la textura.
Y es que la textura no solo enriquece un tono, sino que aporta sensaciones diversas. Superficies rugosas, lisas, brillantes, opacas, translucidas… veras como cambia el color de tu casa con los diferentes acabados que veras a continuación.
El marmoleado
Es uno de los más comunes, consiste en imitar, mediante el trazo de un pintor, las vetas y los cuarteados del mármol.
Se realiza veteando con un pincel y difuminando con pluma ligeramente, después se aplica una laca brillante para imitar aun más este material.

Los estucos
El estuco es una pasta compuesta a base de cal, mármol y aglutinantes aplicados en varias capas con espátula o llana. Esta compleja técnica puede realizarse en frió o al fuego, con ayuda de una plancha caliente.
Su composición permite pulirlo hasta que brilla y su acabado cristalizado lo convierte en una superficie altamente resistente al calor.

Tadelaque
Es una variante del estuco, traída de Marruecos, es una técnica ancestral que se lleva utilizando desde hace siglos en todo el norte de África.
Esta muy de moda sobre todo para restaurantes y locales comerciales, debido a la espectacularidad de su acabado.
Punteado
Realizado con una mezcla de pintura espesada con sustancias aditivas sobre paredes lisas y pulidas, esta técnica consigue una apariencia rugosa, similar a la de la piedra.
Esponjado con Veladura
La veladura consiste en la aplicación sobre una superficie ya coloreada de una o varias capas de pintura diluida que permite combinar distintos colores, y añade textura y profundidad.
El trapeado
Si el objetivo son paredes lisas y pulidas, con acabado brillante, esta es la técnica más acertada. Se consigue aplicando un pequeño lienzo arrugado sobre la pared, marcando unas aguas mas marcadas que con el efecto esponjado.

Es recomendable utilizar tonos claros, ya que con oscuros queda demasiado recargado.
El estarcido con plantilla
Se trata de pintar con plantilla sobre una pared lisa. El resultado es impresionante si se hace bien. Con contrastes de color sutiles e incluso si te atreves, reforzándolo con diseños a mano alzada. Esta técnica es especialmente lucida y aporta carácter al hogar. Pero se debe de tener especial cuidado a la hora de pintar sobre la plantilla, ya que un error puede resultar fatal.
Se trata de nuevas técnicas, pigmentos, colores y acabados. Hay mucho donde elegir y numerosas variedades, así que sólo tienes que escoger la que más se adapte a tus gustos y necesidades.